Las vulvas no se lavan con jabón

¿Sabías que tanto la vulva como la vagina tienen su propio mecanismo de autolimpieza?

Cada vez que digo que “Las vulvas no necesitan jabón”, me dicen: “Pero, entonces va a oler”, “Si no la limpio me dará una infección” “Jabón normal no, pero uno especial seguro que sí”. 

Hay tanta desinformación en relación a este tema que, por lo mismo, escribí este artículo donde voy a derribar algunos mitos y entregarte tips para mantener una buena salud vulvar y vaginal: 

  • Lo primero que debes saber es que nuestra vulva y vagina tienen sus propios mecanismos de limpieza,a través de la producción diaria de flujo. De ahí que una microbiota vaginal (en equilibrio), está entrenada para protegernos de cualquier agente externo que pueda ponernos en riesgo.
  • Lo segundo es que las vulvas huelen a vulva, no a lavanda ni a flores. Tienen su olor propio, igual que tú tienes un olor corporal que te caracteriza. Y es más, antes de camuflar, deberías estar pendiente de su olor, ya que uno fuerte (como a pescado) indica un problema que debe ser atendido y no perfumado.
  • Por último, la mayoría de ‘jabones íntimos’, ‘toallitas húmedas (que además contaminan) y ‘duchas vaginales’ que “diseñadas para nosotras”, no solo son innecesarias sino que nos hacen más proclives a hongos e infecciones vaginales y otros desbalances de tu microbiota vaginal como: candidiasis, vaginosis bacteriana y vaginitis por levaduras.

Y entonces ¿cómo cuido mi vulva?

1.- Agua, agua, agua. Lava la zona genital cada día y bien, pero sólo con agua.

2.- Libérate de jabones, duchas, talcos, cremas y paños húmedos.

3.- Olvídate para siempre de los productos de recolección menstrual desechables; no solo contaminan sino que tienen dioxinas, blanqueadores y están hechos con algodón transgénico (¡nada de esto le gusta a tu vulva!)

4.- Dile adiós a la ropa interior ajustada y sintética. Olvídate de los calzones de “hilo” o “colaless”.  De hecho, trata de no usar calzones en lo posible (¡puedes empezar usando faldas largas en verano!)

5.- Evita la humedad. Si vas al mar, río, lago o piscina, cambia tu traje de baño lo más pronto que puedas al salir del agua. 

6.- Por último, y muy importante, aprende a leer tu cuerpo. Conocerte es básico para percibir cualquier cambio que pueda indicar un desequilibrio como: flujo vaginal excesivo; flujo gris, verde o muy amarillento; olores fuertes; picazón o enrojecimiento. *Las técnicas de observación de flujo cervical que usamos en el método sintotérmico son ideales para mantener tus flujos en monitoreo constante. 

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