¿Qué es el método sintotérmico?

Auto-gestionado, moderno e incluso más efectivo que las pastillas anticonceptivas. Su único efecto secundario es nuestro verdadero empoderamiento.

El método sintotérmico existe desde fines de los 60′ pero la información completa acerca de nuestras opciones de anticoncepción sigue fuera de nuestro alcance porque aún pensamos que es imposible comprender nuestro cuerpo.

El método sintotérmico es un sistema científico, que ha probado ser hasta 99.6% efectivo.

No suprime nuestros ciclos ni interviene nuestro cuerpo con dispositivos: es decir, es natural.

No desconecta el diálogo entre nuestro cerebro y nuestros ovarios: nos ayuda a entender su movimiento orgánico y a administrarlo.

Es una herramienta invaluable para monitorear nuestra salud general, reproductiva y hormonal.

¿Cómo funciona?

A lo largo de cada ciclo, rastreamos signos que reflejan nuestros cambios fisiológicos. Es el caso de la temperatura basal (que es medible) y el flujo que secreta nuestro cuello uterino (que es observable y categorizable). Esta información se recoge de acuerdo parámetros definidos por el método. Luego, esto se registra en un gráfico y sobre este gráfico se implementan reglas de interpretación.

Esto es un proceso muy parecido a aprender a manejar un auto: nadie nace aprendido de un día para otro. Y una de las razones por las que no es un método masificado es precisamente porque no es automático.

¿Qué diferencia hay entre tomarnos una pastilla o ponernos un dispositivo y olvidarnos de todo, versus hacer un seguimiento serio de nuestro ciclo y gestionarlo? La respuesta es: soberanía.

El método sintotérmico funciona con la medición y observación estandarizada de distintos signos corporales (biomarcadores). Estos signos presentan cambios a lo largo del ciclo asociados a nuestras fluctuaciones hormonales. El método provee instrucciones claras para categorizar y analizar los biomarcadores. Por ejemplo: través de reglas específicas podemos determinar nuestros días fértiles.

¿Para qué sirve?

El método sintotérmico es que es una herramienta muy completa para hacer seguimiento a nuestra salud reproductiva, hormonal y general, además de permitirnos reconocer con exactitud nuestros días de fertilidad en cada ciclo.

Autoconocimiento y salud

✮ Autogestión de nuestros días fértiles: evitar o lograr el embarazo

La ovulación es una expresión de salud. Las disfunciones ovulatorias pueden ser causadas por anormalidades endocrinas, condiciones metabólicas, desequilibrios nutricionales, enfermedades auto-inmunes, consumo de ciertos medicamentos e incluso algunos tumores (Vigil, 2020). Saber de primera mano si ovulamos o no, nos permite ocupar un lugar activo en la gestión de nuestra salud y en la búsqueda de soluciones profundas para cualquier anomalía.

Si sabemos leer nuestros registros, podemos tener información sobre la salud de nuestro ciclo, si hay ovulación o no y cada cuánto tiempo ocurre, si el sangrado que vemos es realmente menstruación, si acaso las hormonas ováricas están equilibradas, si hay alteraciones de tiroides, si hay inflamación recurrente, si las funciones ováricas están suficientemente sanas como para sostener un embarazo para el que me estoy preparando, y muchas otras cosas.

Los registros del método sintotérmico, proveen también información de cómo nuestro estilo de vida impacta nuestro cuerpo, de cómo las situaciones personales o los niveles de estrés generan síntomas observables en nuestro ciclo. Podremos observar también cómo una transformación positiva o una mejora de hábitos genera registros más estables y optimiza nuestro balance hormonal.

¿Cuál es su efectividad para fines de anticoncepción?

El método sintotérmico hace parte de los llamados “métodos de reconocimiento de la fertilidad” (Fertility Awareness Based Methods) y es reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un método anticonceptivo eficaz.

El estudio más amplio que se ha realizado (Frank-Herrmann, Heil, Gnoth & otros, 2007) fue un ensayo clínico de 20 años de duración donde participaron 900 mujeres y se logró reunir un universo de 17.638 ciclos registrados.

El estudio arrojó que el método sería hasta 99.6% efectivo con uso perfecto (es decir, sin errores humanos) y 98.2% con uso típico. Para efectos comparativos: la efectividad de las pastillas anticonceptivas es de 99.7% con uso perfecto y de 93% con uso típico (CDC).

Dado que no tenemos otros estudios que incluyan un universo más amplio de usuarias del método (como sí existe con los métodos anticonceptivos tradicionales), debemos poner en contexto los porcentajes de efectividad arrojados por este ensayo clínico. Uno de los puntos claves es que todas las participantes habían aprendido el método con una instructora; es decir, no tenemos cifras de efectividad de personas que han aprendido de forma autodidacta.

¿Quieres aprender el método sintotérmico con Hacia la Raíz? Revisa nuestra sección de cursos.